Gibraltar reúne un puerto mediterráneo, una calle comercial británica y un gigante de caliza en apenas siete kilómetros cuadrados. Bajo el imponente Peñón, callejones estrechos suben entre casamatas de la época de la guarnición y tiendas libres de impuestos, mientras ferris y yates llenan el puerto deportivo frente a España. Dentro del Peñón se esconden grandes cavernas y túneles bélicos, y desde la cresta de la cima la vista cruza el estrecho hasta Marruecos. Una curiosa…
James Bond se lanza Peñón abajo en la apertura de «Alta tensión» (1987) — Gibraltar conserva el gusto por lo espectacular.
Los macacos de Berbería del Peñón son los únicos monos salvajes de Europa — la leyenda dice que su marcha acabaría con el Gibraltar británico.
La carretera de acceso cruza literalmente la pista del aeropuerto — semáforos en rojo cuando aterrizan aviones. Una eSIM ayuda: la cola de la frontera de La Línea en directo y entradas del teleférico del Peñón.
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